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Persianas Arechavala

Persianas · 13 min de lectura

Motorizar una persiana enrollable: guía completa para decidir bien, elegir el motor adecuado y no estropear la persiana

Por el equipo técnico de Persianas Arechavala · Actualizado el

Motorizar una persiana enrollable casi nunca obliga a cambiarla: se mete un motor tubular en el eje y se retira la cinta. Qué hay que revisar antes, qué motor y qué mando elegir, cómo llega la corriente al cajón y qué pide el invierno de Vitoria.

Manos introduciendo un motor tubular en el eje octogonal de una persiana dentro del cajón abierto

En resumen

  • En la mayoría de las viviendas se puede motorizar la persiana que ya tienes: un motor tubular dentro del eje, sin cinta y sin obra en fachada.
  • Antes hay que abrir el cajón y revisar eje, soportes, paño y guías: un motor no arregla una persiana que corre mal. Primero, la reparación de la persiana.
  • El motor se elige por el peso del paño y el diámetro del eje: justo de par se calienta; sobredimensionado no nota un enganche y dobla o parte lamas.
  • Vía cable es lo más robusto; vía radio permite mandos, agrupaciones y domótica sin tirar cables hasta la pared.
  • En Vitoria conviene un motor con detección de obstáculos y finales de carrera bien regulados: las mañanas de helada el paño puede estar pegado y el motor no debe seguir empujando.

La respuesta corta: casi siempre se puede, y casi nunca hay que cambiar la persiana

Si tu persiana enrollable sube y baja razonablemente bien con la cinta, lo normal es que se pueda motorizar tal y como está. Se abre el registro del cajón, se mete un motor tubular dentro del eje, se conecta a la corriente y al pulsador o al mando, y se retiran la cinta, la polea y el recogedor.

No se toca la fachada ni se cambian las lamas. Lo que sí hace falta es mirar dentro del cajón antes de prometer nada: de lo que hay ahí depende qué motor cabe y si la persiana está en condiciones de ser movida por un motor. Es lo primero que hacemos en la visita de motorización de persianas, y la valoración es gratuita.

¿Cuándo compensa motorizar una persiana?

Compensa sobre todo en persianas grandes, en casas con muchas persianas y cuando tirar de la cinta cuesta. Los casos más claros que vemos:

  • Persianas de salón o de puertas de terraza, pesadas de subir con la cinta.
  • Personas mayores o con movilidad reducida, para las que la cinta es un esfuerzo o un riesgo de tirón.
  • Persianas que rompen cinta o recogedor con frecuencia porque el paño pesa más de lo que el sistema manual aguanta: en vez de otro cambio de cinta y recogedor, el motor elimina las dos piezas.
  • Viviendas que pasan días vacías, donde programar subidas y bajadas da sensación de casa habitada.

Cuándo conviene hacer otra cosa antes

Si la persiana se atasca, sube torcida o tiene lamas partidas, primero hay que repararla. El motor no nota un enganche como lo notas tú con la mano: sigue empujando hasta doblar una lama o pararse por sobreesfuerzo. En la guía de la persiana que no sube tienes los síntomas de cada avería.

Si el paño está muy deteriorado, lo lógico es la instalación de una persiana nueva ya motorizada: un solo desmontaje y un solo remate. Para elegir paño, mira la comparativa de lamas de PVC o de aluminio: el peso de la lama decide el motor.

Qué revisamos en el cajón antes de dar precio

Cuatro cosas: espacio, eje y soportes, estado del paño y por dónde llegará la corriente. Da igual que el cajón sea de obra con registro interior, monoblock integrado en la ventana o compacto exterior: se abre y se mira.

  • Espacio: el motor va dentro del eje, pero necesita un soporte propio en un extremo y holgura para la cabeza y la salida del cable. En cajones compactos muy justos se mide el ancho útil con cuidado, porque el motor y su soporte ocupan algo más que el rodamiento al que sustituyen.
  • Eje y soportes: lo habitual es un eje octogonal de acero galvanizado de 40 mm en persianas pequeñas y de 60 mm en las medianas y grandes. Tiene que estar recto, con soportes firmes y rodamientos sin holgura; un soporte flojo no aguanta el par del motor.
  • Paño, enganches y guías: lamas salidas o deformadas, guías descuadradas o sucias, lama final con sus topes. Los flejes flexibles de la persiana manual se sustituyen por enganches rígidos, que impiden que el motor meta el paño en el cajón y dificultan levantarlo desde fuera.
  • Corriente: dónde hay un punto de luz, un enchufe o una caja de mecanismos cerca y por dónde puede ir el cable hasta el cajón.

Cómo llega la corriente al cajón

Se deriva de un circuito existente de la vivienda, con cable de sección adecuada, protegido en tubo o canaleta y con las conexiones dentro de una caja de registro, nunca con empalmes sueltos en el cajón. El Reglamento electrotécnico para baja tensión (REBT) es la norma que regula las instalaciones eléctricas de baja tensión de una vivienda, y cualquier ampliación, por pequeña que sea, debe respetarla.

Un motor vía cable de 230 V lleva cuatro hilos: fase de subida, fase de bajada, neutro y tierra. Uno vía radio solo necesita alimentación permanente. El pulsador de un motor vía cable debe ser de persiana, con enclavamiento mecánico o eléctrico, para que nunca lleguen a la vez las órdenes de subir y bajar: un interruptor doble cualquiera puede quemar el bobinado.

Instalador pasando cable eléctrico por una pared junto a una caja de mecanismo
Llevar el cable hasta una caja de registro es la parte menos vistosa de la motorización y la que más importa: conexiones dentro de caja y cable protegido, lejos del paño enrollado.

El motor tubular: cómo se elige de verdad

Casi todas las persianas de vivienda se motorizan con un motor tubular: un cilindro que se aloja dentro del eje y lo hace girar. No se ve y en marcha solo se oye un zumbido. Tres criterios mandan en la elección.

El par, según el peso del paño

La fuerza de giro se llama par y se expresa en newton metro (Nm). En vivienda los escalones más habituales son 10, 20 y 30 Nm: el de 10 Nm mueve una ventana pequeña de PVC, el de 20 Nm cubre la mayoría de ventanas medianas y de PVC grande o aluminio ligero, y el de 30 Nm queda para balconeras y paños de aluminio térmico de buen tamaño.

Son referencias; la elección real se hace con las tablas del fabricante, que cruzan peso del paño y diámetro del eje. Un motor justo trabaja al límite, se calienta y falla antes. Uno excesivo no se entera de un enganche y dobla lamas, algo especialmente delicado con lamas de PVC frías en pleno invierno.

El diámetro del eje y el adaptador

Cada motor lleva una corona y un adaptador para el perfil del eje. Para eje octogonal de 40 mm se usan motores de cabeza de unos 35 mm, y para eje de 60 mm, de unos 45 mm. Si el eje es estándar y está sano, se aprovecha. Si está doblado, oxidado por la condensación del cajón o es de un perfil antiguo, se cambia por uno nuevo cortado a la medida exacta.

Finales de carrera, ruido y tiempo de funcionamiento

Los motores con final de carrera mecánico se regulan con tornillos en la cabeza; los electrónicos se programan desde el mando o el pulsador y suelen incluir detección de obstáculos. En dormitorios se agradece un motor silencioso y de arranque suave. Todos tienen un tiempo máximo de funcionamiento seguido, normalmente unos minutos, antes de que salte la protección térmica: es normal y protege el bobinado.

Dos mecanismos de pulsador empotrados en la pared, todavía sin embellecedor
Mecanismos de pulsador empotrados antes de colocar la tapa. Con un motor vía cable, el pulsador de persiana lleva enclavamiento para que subir y bajar nunca coincidan, y se remata solo cuando los finales de carrera están probados.

Vía cable o vía radio: cómo quieres manejar la persiana

Es la decisión que más cambia el día a día. Vía cable, el motor se conecta a un pulsador de pared, a menudo en el hueco del antiguo recogedor: no hay mandos que se pierdan ni pilas, pero hay que llevar cable. Vía radio, el motor lleva receptor y solo necesita corriente en el cajón; se maneja con mando o con un pulsador inalámbrico pegado a la pared, y es la base de agrupaciones, horarios y domótica.

Vía cable, vía radio y domótica: qué cambia en cada caso
OpciónQué necesitaVentajasA tener en cuenta
Vía cable con pulsadorCable de 4 hilos del cajón al pulsador y alimentaciónRobusto, sin pilas ni mandosCanaleta o roza si no hay caja cerca
Vía radio con mandoSolo alimentación en el cajónSin cables a la pared, agrupa persianasEl mando lleva pila y hay que tenerlo localizado
Vía radio con pulsador inalámbricoAlimentación en el cajónUso de siempre en la pared, sin obraCambiar la pila del pulsador de vez en cuando
Vía radio con domóticaMotor o receptor compatible y pasarelaHorarios, escenas, control desde el móvilDecidirlo antes de elegir el motor

Así es el trabajo, paso a paso

Una motorización bien hecha sigue siempre la misma secuencia; conocerla te permite saber si se ha saltado algo:

  • Bajar la persiana, abrir el registro y sujetar el paño antes de liberar el eje.
  • Soltar los flejes, sacar el eje y retirar cinta, polea y recogedor.
  • Montar el motor con su corona y adaptador en el eje, o en uno nuevo cortado a medida.
  • Fijar el soporte del motor y el del lado contrario, y comprobar que el eje queda nivelado.
  • Enganchar el paño con enganches rígidos y conectar alimentación y mando.
  • Regular los finales de carrera, probar varias maniobras completas y fijar el cable lejos del paño.
  • Cerrar el registro, rematar el hueco del recogedor y enseñarte a usarlo.

Finales de carrera y maniobra de emergencia

El final de carrera le dice al motor dónde parar arriba y abajo. Si está mal regulado, la persiana choca contra el cajón al subir o sigue empujando contra el alféizar al bajar, y ese golpe diario estropea lamas, topes y motor. Abajo, la lama final debe asentar sin que el paño se afloje y separe las lamas.

Si se va la luz con la persiana bajada, un motor normal la deja cerrada hasta que vuelva la corriente. En la única salida a una terraza eso importa: ahí conviene un motor con maniobra manual de emergencia por manivela. Si además te preocupa que se levante desde fuera, en un bajo o un primero, los enganches rígidos y los bloqueos antielevación de las persianas de seguridad combinan bien con el motor.

Heladas, nieblas y cajones fríos: lo que pide el invierno de Vitoria

Según los valores normales de AEMET para Vitoria-Gasteiz, tomados en el observatorio de Foronda entre 1981 y 2010, hay de media 49,4 días de helada y 53,6 días de niebla al año. Para una persiana motorizada eso tiene dos consecuencias prácticas.

La primera, que algunas mañanas el paño amanece pegado a las guías o al alféizar. Un motor con detección de obstáculos se para al notar la resistencia; uno sin ella, y con más par del necesario, sigue tirando hasta arrancar un enganche o partir una lama de PVC. Si programas subidas automáticas, en invierno conviene retrasarlas a una hora en la que ya haya subido algo la temperatura, y cuando Euskalmet anuncia helada fuerte, mejor desactivar el horario esa noche. Lo contamos con más detalle en la guía de persianas en invierno en Vitoria.

La segunda, la condensación. En un cajón de obra mal aislado, el aire húmedo de la casa se enfría al tocar la cara exterior y gotea dentro. Por eso cable y conexiones tienen que quedar en caja de registro estanca y fuera de la zona donde cae el agua, y es buen momento para forrar el cajón por dentro con aislante que no roce el rollo. En los valles del norte, como en la motorización de persianas en Amurrio, la humedad hace este punto todavía más importante.

Mujer con una taza mirando por una ventana con nieve en el exterior
Ventana con nieve al otro lado. Las mañanas de helada, un motor con detección de obstáculos se detiene si el paño está pegado en lugar de seguir empujando.

Domótica, horarios y agrupaciones

Con motores vía radio y un receptor compatible, las persianas se integran en un sistema domótico o se manejan desde el móvil: abrir todas por la mañana, agrupar por fachada, bajar al anochecer para guardar el calor de la casa o simular presencia en vacaciones. En verano, bajar por horario las persianas de la fachada que más sol recibe ayuda a mantener fresca la casa, algo que se nota en la Rioja Alavesa, donde hacemos la motorización de persianas en Oyón.

No hace falta empezar por todo: puedes motorizar hoy con mando a distancia y añadir la aplicación más adelante, siempre que lo digas en la visita, porque condiciona qué motor se coloca.

Persona manejando una aplicación de hogar conectado en el teléfono móvil
Una aplicación de hogar conectado permite agrupar persianas y programar horarios. Para usarla, el motor o su receptor tienen que ser compatibles desde el principio.

Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto

Un buen presupuesto dice qué se pone, dónde y cómo queda rematado. La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios es el marco que protege tu derecho a información clara sobre el servicio y su precio antes de contratarlo. Pregunta:

  • ¿Han abierto el cajón o el precio es a ojo?
  • ¿Qué par tiene el motor y por qué ese?
  • ¿Tiene detección de obstáculos y finales de carrera electrónicos?
  • ¿Vía cable o vía radio? ¿Admite domótica más adelante?
  • ¿De dónde sale la corriente y cómo va el cable?
  • ¿Incluye enganches rígidos, retirada del recogedor y remate del hueco?
  • ¿Lleva maniobra de emergencia si es una salida a terraza?

Mantenimiento y casos que vemos en Vitoria

Una persiana motorizada bien instalada da poca guerra: limpia las guías con un paño húmedo, sin grasa, fíjate en si empieza a parar fuera de su sitio y cambia las pilas del mando antes de que se agoten. Si el motor arranca y se para o suena distinto, no insistas: el diagnóstico del motor y del mando es una reparación de persianas eléctricas, y cuanto antes se mira, menos piezas se ven afectadas.

En los bloques de los años sesenta y setenta de Zaramaga, Arana o El Pilar lo habitual son cajones de obra con registro interior y persianas de PVC con años: se motorizan conservando el paño si está sano, y casi nunca hay una caja de mecanismos junto a la ventana, así que el motor vía radio evita rozas. En Lakua, Salburua o Zabalgana abundan los cajones monoblock, en los que el registro es más estrecho y hay que medir bien el motor. Tienes más detalle de la motorización de persianas en Vitoria-Gasteiz.

Cómo lo hacemos nosotros

Llevamos más de diez años motorizando persianas en Vitoria-Gasteiz y en Álava. Abrimos el cajón, revisamos la persiana y te explicamos qué motor y qué mando te convienen y por qué. La valoración es gratuita y el presupuesto llega cerrado, sin compromiso, con motor, enganches y remate incluidos, antes de tocar nada; si lo pides por la web te contestamos en menos de dos horas en horario de oficina.

Suministramos e instalamos el motor y respondemos del motor y del montaje con garantía por escrito. En trabajos en altura seguimos los criterios de prevención del INSST y nunca pedimos a nadie que se asome a sujetar nada. Si quieres que miremos tu caso, llámanos al 945 492 957.

Lo hacemos en tu municipio

Normativa y fuentes citadas

Preguntas frecuentes

¿Se puede motorizar cualquier persiana enrollable?

La gran mayoría sí. Depende del espacio del cajón, del estado del eje y los soportes, de cómo corre el paño y de si se puede llevar corriente hasta el cajón. Lo confirmamos abriendo el registro en la visita.

¿Qué motor necesito, de 10, 20 o 30 Nm?

Depende del peso del paño y del diámetro del eje. Como orientación, 10 Nm para ventanas pequeñas de PVC, 20 Nm para la mayoría de ventanas medianas y 30 Nm para balconeras o paños de aluminio grandes. Se confirma con las tablas del fabricante tras medir el hueco.

¿Qué es mejor, mando a distancia o pulsador en la pared?

El pulsador cableado es robusto y no depende de pilas. El mando vía radio es más cómodo para mover varias persianas o integrarlas en domótica. Los pulsadores inalámbricos fijos combinan lo mejor de ambos.

¿Qué pasa si la persiana motorizada está pegada por la helada?

Un motor con detección de obstáculos se para al notar la resistencia. No insistas con el pulsador: espera a que suba la temperatura. Si tienes horarios programados, en invierno conviene retrasar la subida automática.

Si se va la luz, ¿me quedo con la persiana bajada?

Con un motor normal, sí, hasta que vuelva la corriente. En salidas a terraza o balcón recomendamos motores con maniobra manual de emergencia.

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